Oración

Oración por la Paz 11 de abril

Al anochecer, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «La Paz esté en vosotros». Entonces los discípulos se llenaron de alegría al verle. Jesús les volvió a decir: «La paz esté en vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Después sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo».

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano a tu imagen y semejanza,
creemos que nos creaste para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo: “La paz esté con vosotros”,
concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica por la paz en el mundo,
rogando que las naciones renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio, el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo,
haz de nosotros constructores fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.

Al final de los días estará firme
el monte de la casa del Señor,
en la cima de los montes,
encumbrado sobre las montañas.
Hacia él confluirán los gentiles,
caminarán pueblos numerosos.
Dirán: «Venid, subamos al monte del Señor,
a la casa del Dios de Jacob:
Él nos instruirá en sus caminos
y marcharemos por sus sendas;
porque de Sión saldrá la ley,
de Jerusalén, la palabra del Señor».
Será el árbitro de las naciones,
el juez de pueblos numerosos.
De las espadas forjarán arados,
de las lanzas, podaderas.
No alzará la espada pueblo contra pueblo,
no se adiestrarán para la guerra.
Casa de Jacob, ven,
caminemos a la luz del Señor.

Hacemos silencio meditativo
¿En lo profundo de tu ser deseas la paz?
¿Pides a Dios por la paz?
¿Te das cuenta que la paz es para países en guerra
pero también para tus relaciones con los demás?

1º misterio la Anunciación del Ángel a María
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Reina de la paz:
En la anunciación dijiste sí a Dios, fuente de la paz verdadera. Y te dispusiste a acoger a Jesús, príncipe de la paz. Haz que nuestros corazones y los corazones de todos los hombres acojan la paz y destierren el odio y la violencia.
2º Misterio. La Visitación de María a Isabel
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Reina de la paz:
Fusita a visitar a Isabel. Fue un gesto de cercanía y amistad. Ruega para que tu Hijo Jesús mueva los corazones de los que están enfrentados. Que sepamos recorrer distancias que nos separan y buscar siempre el entendimiento y la amistad.
3º Misterio. El nacimiento del Hijo de Dios
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Reina de la paz:
El nacimiento de Jesús es el nacimiento de la paz verdadera. Jesús vence al odio y la enemistad con el amor verdadero. Tu que envolviste al príncipe de la paz con pañales de amor y de cuidado ruega para que aprendamos a perdonar acogiendo el perdón de Dios.
4º Misterio. La presentación en el templo
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Reina de la paz:
Con José llevaste a Jesús al templo. Dios está siempre en tu vida. Ruega para que nadie utilice el nombre de Dios para iniciar o mantener guerras. Líbranos de utilizar la religión como instrumento de enemistad y odio.
5º Misterio. Jesús perdido y hallado en el templo
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Reina de la paz:
Asombrada viste a Jesús enseñando a los ancianos del templo. Ruega para que toda la humanidad aprenda caminos de paz y de reconciliación.

1. Por los que han muerto en la guerra de Irán y de Ucrania y en todas
las guerras.
 2. Por los que tienen la vida destrozada a causa de la guerra, por los que no ven
ninguna esperanza en su futuro.
 3. Por los que sufren a causa de la opresión, las discriminaciones, la injusta distribución de la riqueza.
4. Por los gobernantes, los políticos, los militares; por todos los que tienen responsabilidades en la vida colectiva.
5. Por los fabricantes de armas y por todos los que se enriquecen con las guerras.
6. Por los que tienen el corazón endurecido y son incapaces de sufrir por el dolor
de sus hermanos.
7. Por nosotros, por nuestro testimonio al servicio de la paz y de la justicia.
8. Por la Iglesia, por cada uno de los cristianos, llamados a ser mensajeros de la
Buena Noticia de la paz.
 9. Por todos los hombres y mujeres de buena voluntad, por todos los que trabajan
al servicio de la paz.
 10. Por el triunfo de la paz, la justicia, la libertad y el amor en toda la tierra.

Reina del cielo alégrate; aleluya. 
Porque el Señor a quien has merecido llevar;
aleluya. 
Ha resucitado según su palabra;
aleluya. 
Ruega al Señor por nosotros;
aleluya.