Oración

18 diciembre

Preparad el camino al Señor,
Haced rectas todas sus sendas
Preparada el camino al Señor.
 
Voz que grita en el deserto,
preparad el camino al Señor.
Haced rectas todas sus sendas.

Dios bueno, tal y como vivo ahora, no puedo ni debo continuar. Necesito un nuevo comienzo, una revolución, una palabra fresca, una perspectiva diferente, un sueño, algo que me libere de esta rueda de rutina y costumbre y me lleve hacia un futuro nuevo y mejor. Amén.

¿Qué significa hoy para mí, mi bautismo? ¿Cómo he vivido la vida nueva que recibí entonces?

A veces tengo mucho miedo.
Estoy completamente solo.
¿Quién puede animarme?
 
Dios, confío en ti. Tu luz brilla en la oscuridad.
 
A veces estoy muy triste.
A menudo ni siquiera sé por qué.
¿Quién puede consolarme?
 
Dios, confío en ti. Tu luz brilla en la oscuridad.
 
A veces oigo noticias de guerra, de sequías e inundaciones,
de sufrimiento y destrucción.
¿Quién está ahí para darme nueva esperanza?
 
Dios, confío en ti. Tu luz brilla en la oscuridad.
 
Que tu luz brillante brille sobre nosotros,
para que encontremos tus caminos y haya paz
entre las personas que amas.
 
Dios, confío en ti. Tu luz brilla en la oscuridad.

Derramad, oh cielos, vuestro rocío de lo alto,
y las nubes lluevan al Justo.
No te enfades, Señor, ni te acuerdes de la iniquidad.
Eh aquí que la ciudad del Santuario quedó desierta:
Sión quedó desierta; Jerusalén está desolada.
La casa de tu santidad y de tu gloria,
Donde nuestros padres te alabaron.

Pecamos y nos volvimos como los inmundos,
Y caímos, todos, como hojas.
Y nuestra iniquidades, como un viento, nos dispersaron.
Ocultaste de nosotros tu rostro
Y nos castigaste por mano de nuestras iniquidades.

¡Mira, Señor, la aflicción de tu pueblo,
Y envíale a Aquel que vas a enviar!
Envíale al Cordero dominador de la tierra
Del desierto de piedra al monte de la hija de Sión
Para que Él retire el yugo de nuestro cautiverio.

Consuélate, consuélate, pueblo mío,
¡En breve ha de llegar tu salvación!
¿Por qué te consumes en la tristeza, por qué tu dolor?
¡Yo te salvaré, no tengas miedo!
Porque Yo soy el Señor, tu Deus,
El Santo de Israel, tu Redentor.

Jesús, a los que tienen bienes
ayúdalos a compartir.
Jesús, a los que tienen poder
ayúdalos a servir.
Jesús, a los que son pobres
ayúdalos a progresar.
Jesús, a los que viven marginados
ayúdalos a hacerse valer.
Jesús, a los que son pecadores
ayúdalos a arrepentirse.
Jesús, a los que están cansados
ayúdalos a luchar.
Jesús, a los que son tentados
ayúdalos a vencer.
Jesús, a los que viven insatisfechos
ayúdalos a buscar.
Jesús, a los que están resentidos
ayúdalos a perdonar.
Jesús, a los que viven tristes
ayúdalos a sonreír.

Junto a ti, María, como un niño quiero estar
Tómame en tus brazos, guíame en mi caminar
Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar
Hazme transparente, lléname de paz
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre
Madre, madre
Gracias, madre mía, por llevarnos a Jesús
Haznos más humildes, tan sencillos como tú
Gracias, madre mía, por abrir tu corazón
Porque nos congregas y nos das tu amor