4º Domingo de Pascua. 26 de abril 2026
Jesús está entre nosotros.
Él vive hoy y su Espíritu a todos da.
Jesús, razón de nuestra vida,
es el Señor, nos reúne en un pueblo de amor.
Cambia nuestras vidas con tu fuerza,
guárdanos por siempre en tu presencia.
Tú eres verdad, Tú eres la paz.
Jesús está entre nosotros.
Él vive hoy y su Espíritu a todos da.
Jesús, razón de nuestra vida,
es el Señor, nos reúne en un pueblo de amor.
Yo confieso ante Dios Padre todopoderoso,
y antes vosotros humanos que he pecado
de pensamiento, obre y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa,
por mi grandísima culpa.
Por eso ruego a santa María siempre virgen,
a los ángeles, a los santos, y a vosotros hermanos
que intercedáis por mi ante Dios nuestro Señor
Kyrie Eleison, Kyrie Eleison, Kyrie Eleison
Christe Eleison, Christe Eleison, Christe Eleison,
Kyrie Eleison, Kyrie Eleison, Kyrie Eleison
Gloria a Dios, Gloria a Dios, Gloria al Padre. (2)
A Él le sea la gloria. (2)
¡Aleluya! Amén. (4)
Gloria a Dios, Gloria a Dios, Gloria al Hijo. (2)
A Él le sea la gloria. (2)
¡Aleluya! Amén. (4)
Gloria a Dios, Gloria a Dios, Espíritu Santo. (2)
A Él le sea la gloria. (2)
Aleluya! Amén. (4)
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos, te adoramos,
te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso Señor,
Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles:
El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró: «Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro». Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación perversa». Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas.
Salmo responsorial
R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R.
Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R.
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R.
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro:
Queridos hermanos: Que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien, eso es una gracia de parte de Dios. Pues para esto habéis sido llamados, porque también Cristo padeció por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca. Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban; sufriendo no profería amenazas; sino que se entregaba al que juzga rectamente. Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia. Con sus heridas fuisteis curados. Pues andabais errantes como ovejas, pero ahora os habéis convertido al pastor y guardián de vuestras almas.
Aleluya, alelu, aleluya,
Aleluya aleluya (bis)
Lectura del santo Evangelio según san Juan:
En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».
Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
Santo, Santo, Santo, los cielos te proclaman,
Santo, Santo, Santo, es nuestro Rey Yahve,
Santo, Santo, Santo es el que nos redime
porque mi Dios es santo, la tierra llena de tu gloria es,
porque mi Dios es Santo, la tierra llena de tu gloria es.
CIELO Y TIERRA PASARÁN,
MAS TUS PALABRAS NO PASARÁN,
CIELO Y TIERRA PASARÁN,
MÁS TUS PALABRAS NO PASARÁN.
NO. NO. NO PASARÁN. NO NO NO
NO. NO. NO PASARÁN.
2. Bendito es el que viene en nombre del Señor,
da gloria a Jesucristo, el Hijo de David.
Hosanna en las alturas a nuestro salvador,
bendito es el que viene en nombre del Señor,
bendito es el que viene en nombre del Señor.
La paz te doy a ti, mi hermano,
la paz que Dios me regaló,
y en un abrazo a ti te entrego
la paz que llevo en mi corazón. (bis)
Recíbela, recíbela,
esta es la paz
que el mundo no te puede dar. (bis)
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.
El Señor resucitó venciendo la muerte en la cruz,
nuestra esperanza está en Él,
Él es nuestro Salvador;
atrás quedó el temor, la duda y la poca fe,
hagamos ya realidad un Reino nuevo de amor.
Somos testigos de la resurrección,
Él está aquí, está presente, es Vida y es Verdad.
Somos testigos de la resurrección,
Él está aquí, Su espíritu nos mueve para amar.
Tú nos reúnes, Señor, en torno al cáliz y al pan
y nos invitas a ser la Luz del mundo y la sal.
Donde haya odio y dolor haremos presente tu paz,
en cada gesto de amor, María Madre estará.
Sé de quién me he fiado
Confío Señor en ti
Y aunque a veces parezca de piedra
Confía Señor en ti
Y aunque el corazón se pegue a la tierra
Confío en ti, confío en ti mi Señor.
Señor, toma mi vida nueva
Antes de que la espera
Desgaste años en mí
Estoy dispuesta a lo que quieras
No importa lo que sea
Tú llámame a servir
Llévame donde los hombres
Necesiten tus palabras
Necesiten mis ganas de vivir
Donde falte la esperanza
Donde falte la alegría
Simplemente, por no saber de ti
Te doy mi corazón sincero
Para gritar sin miedo
Tu grandeza, Señor
Tendré mis manos sin cansancio
Tu historia entre mis labios
Y fuerza en la oración
Llévame donde los hombres
Necesiten tus palabras
Necesiten mis ganas de vivir
Donde falte la esperanza
Donde falte la alegría
Simplemente, por no saber de ti
Y así, en marcha, iré cantando
Por calles predicando
Lo bello que es tu amor
Señor, tengo alma misionera
Condúceme a la tierra
Que tenga sed de Dios
Llévame donde los hombres
Necesiten tus palabras
Necesiten mis ganas de vivir
Donde falte la esperanza
Donde falte la alegría
Simplemente, por no saber de ti
Llévame donde los hombres
Necesiten tus palabras
Necesiten mis ganas de vivir
Donde falte la esperanza
Donde falte la alegría
Simplemente, por no saber de ti
© Musixmatch
Acuerdo de Licencia con el Usuario Final
🇮🇹 Made with love & passion in Italy 🌎 Enjoyed everywhere
Los Cantantes Catolicos
