Misa Universitaria

24 Domingo Tiempo Ordinario. 13 septiembre 2026

En una tarde el Señor reunió a sus seguidores

para decirles a todos que se iba de los hombres.

Que su paso por la tierra tocando estaba a su fin,

y aquellos que le seguían le oyeron orar así:

Al encuentro voy

con el Dios de la vida,

tengo que morir

para que otros vivan.

Pero morir no es morir

como la gente entiende,

si morimos a la tierra,

el Dios de la vida vuelve.

Yo confieso ante Dios Padre todopoderoso,

y antes vosotros humanos que he pecado

de pensamiento, obre y omisión.

Por mi culpa, por mi culpa,

por mi grandísima culpa.

Por eso ruego a santa María siempre virgen,

a los ángeles, a los santos, y a vosotros hermanos

que intercedáis por mi ante Dios nuestro Señor

Kyrie Eleison, Kyrie Eleison, Kyrie Eleison

Christe Eleison, Christe Eleison, Christe Eleison,

Kyrie Eleison, Kyrie Eleison, Kyrie Eleison

Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos, te adoramos,
te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso Señor,
Hijo único, Jesucristo.

Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.

Amén.

Lectura del libro del Eclesiástico

Eclesiastés 27, 33–28, 9

Cosas abominables son el rencor y la cólera;
sin embargo, el pecador se aferra a ellas.
El Señor se vengará del vengativo
y llevará rigurosa cuenta de sus pecados.

Perdona la ofensa a tu prójimo,
y así, cuando pidas perdón, se te perdonarán tus pecados.
Si un hombre le guarda rencor a otro,
¿le puede acaso pedir la salud al Señor?

El que no tiene compasión de un semejante,
¿cómo pide perdón de sus pecados?
Cuando el hombre que guarda rencor
pide a Dios el perdón de sus pecados,
¿hallará quien interceda por él?

Piensa en tu fin y deja de odiar,
piensa en la corrupción del sepulcro
y guarda los mandamientos.

Ten presentes los mandamientos
y no guardes rencor a tu prójimo.
Recuerda la alianza del Altísimo
y pasa por alto las ofensas.

Sal 102,1-2.3-4.9-10.11-12

R/. El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R/.

No está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo;
no nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R/.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos

Romanos 14, 7-9

Hermanos: Ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni muere para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Por lo tanto, ya sea que estemos vivos o que hayamos muerto, somos del Señor. Porque Cristo murió y resucitó para ser Señor de vivos y muertos.

Aleluya cantará quien perdió la esperanza

Y la tierra sonreirá, Aleluya.

Lectura del santo evangelio según san Mateo

Mateo 18, 21-35

En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: “Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contestó: “No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”.

Entonces Jesús les dijo: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.

Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: ‘Págame lo que me debes’. El compañero se le arrodilló y le rogaba: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.

Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ‘Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?’ Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.

Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano’’.

Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,

EL PAN QUE COMPARTIMOS AL COMER

Y EL VINO QUE COMPARTIMOS AL BEBER,

SON SÍMBOLOS DE UNIÓN,

SON SÍMBOLOS DE AMOR, SON SÍMBOLOS

DE LO QUE TÚ NOS ENSEÑASTE A SER.

Tú nos has ofrecido tu cuerpo

y nos has ofrecido tu sangre

como signo de lo que nosotros debemos hacer.

Ofreciendo nosotros la vida, ayudando a vivir a los otros,

ya podremos sentarnos contigo a comer y a beber.




 

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.

Alzo la mirada
Mis ojos en Jesús
Alzo la mirada
Clavada en la cruz
Cuando miro al cielo todo es nuevo con su luz
Alzo la mirada
Alzo la mirada
Alzo la mirada

No estoy hecho
Para mirar al suelo
Al mirarte
Sé por qué nací
Me creaste
Para mirar al cielo
Estoy inquieto hasta que no descanse en ti

Alzo la mirada
Mis ojos en Jesús
Alzo la mirada
Clavada en la cruz
Cuando miro al cielo todo es nuevo con su luz
Alzo la mirada
Alzo la mirada
Alzo la mirada

El Señor es mi fuerza
Y mi esperanza
No vacilaré
(Alzo la mirada)
Él es la roca
De la salvación
En Él confío
Y no tiemblo
En Él confío
Y no tiemblo

Alzo la mirada
Mis ojos en Jesús
Alzo la mirada
Clavada en la cruz
Cuando miro al cielo todo es nuevo con su luz
Alzo la mirada
Alzo la mirada
Alzo la mirada

Por los que buscan la paz
Y la libertad
Para que encuentren en tus ojos
Dónde descansar
Por los que cruzan el mar
Buscando un hogar
Para que vean más allá
De la tempestad

Por los que buscan la paz
Y la libertad
Para que encuentren en tus ojos
Dónde descansar

Alzo la mirada…
Alzo la mirada…
Alzo la mirada…

Lo que Agrada a Dios,
es mi pequeña alma
y que ame mi pequeñez
y mi pobreza (BIS)
Es la esperanza
ciega, que tengo en tu misericordia [bis]

Dios te salve María, llena eres de gracia

El Señor es contigo y bendita tú eres

Y bendita tú eres, entre todas las mujeres

Y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María, Madre de Dios

Santa María, Santa María, ruega por nos (bis)